¿Quiénes somos?

La asociación Ayudar Jugando es la unión de esfuerzos de un grupo de gente ilusionada con un proyecto común: ayudar a algunas de las personas en situación de vulnerabilidad de nuestra sociedad, centrando nuestros esfuerzos principalmente en el ámbito de la infancia y la juventud.

Sin duda, hay multitud de asociaciones y organizaciones no gubernamentales que tienen propósitos similares a los nuestros. ¿Dónde radica, entonces, la diferencia? En que hemos decidido hacerlo, principalmente, a través de nuestras aficiones. La asociación está constituida por personas aficionadas a los juegos de rol, de tablero, simulación y estrategia, el mundo del cómic y del ocio y éstas son las herramientas con las que queremos ayudar.

Año tras año trabajamos para consolidar nuestra actividad y poder incluir, así, nuevos proyectos que nos permitan recaudar más fondos y llegar a más niños y niñas ya que, como decimos en nuestro lema, trabajamos… ¡Por la sonrisa de la infancia!

Queremos conseguir un mundo en el que la infancia no se vea en situaciones desesperadas y de desigualdad y, aún sabiendo que nuestra intención es quizás un tanto quijotesca, es nuestra alegría poder colaborar con otras asociaciones y entidades sociales por la sonrisa de la infancia.

Como ya hemos indicado, nuestra principal labor es ayudar y queremos hacerlo “jugando”. Eso no significa que consideremos que los problemas que pretendemos solucionar (o cuanto menos mitigar) sean una nimiedad o un juego. Simplemente consideramos que la colaboración y el apoyo a las personas pueden venir desde cualquier situación, cualquier ámbito, cualquier posición. Así que ¿por qué no conseguir, a través de aquello que nos proporciona entretenimiento y diversión, que otras personas también puedan sentirse un poco mejor?

«No sé describir lo que vi en algunas de aquellas miradas [de los niños de un hogar destinado a niños con situaciones familiares difíciles]. ¿Cómo mira un niño al que su padre abandona para irse a por «jaco» y cuando vuelve, tres días después, le da una paliza a modo de saludo? […] Necesitaba ver una sonrisa en aquellas caras.
¿Os podéis imaginar la cara de un niño que solo ha visto una consola de videojuegos por la tele cuando tiene el mando de una en las manos y el juego empieza a cargarse? Os juro que no. Esa cara lo pagó todo. Esa cara sigue grabada hoy en mi memoria. Antes me preguntaba cómo mira una cría de cuatro años cuando no la han abrazado nunca, cuando nadie le ha dedicado una palabra cariñosa. Aquel día pude ver cómo mira esa misma niña cuando le pones una muñeca en las manos. Y lo que es más, pude ver cómo sonríe.».

— Pablo Giménez (socio fundador) —